Global Entrepreneurship Monitor (GEM) – Puerto Rico

INFORME 2016 - Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Puerto Rico



Resumen Ejecutivo / Executive Summary

Puerto Rico en informe global GEM

 

Global Entrepreneurship Monitor (GEM) es un proyecto de investigación internacional que estudia lacreación y desarrollo de emprendimientos. Cada año analiza tanto el contexto (valores socioculturales y factores condicionantes) como las tasas de creación de empresas en sus distintas fases, a través de encuestas.

Los resultados del GEM 2016 indican que el interés por crear emprendimientos está aumentando en Puerto Rico, aunque continúan habiendo serios  obstáculos que dificultan que las empresas incipientes se consoliden en negocios estables.

En 2016 se observa un crecimiento importante en el número de personas que manifiestan su intención de iniciar un emprendimiento en los próximos tres años (19.4% del total de personas que no llevan a cabo ninguna actividad emprendedora actualmente), así como de personas que realizan algún tipo de gestión para comenzar una iniciativa empresarial (8.5% de los encuestados; GEM define estas iniciativas como emprendimientos nacientes)[1]. El número de actividades emprendedoras nuevas se mantiene sin embargo relativamente estable, en torno al 2 por ciento. Se definen como empresas nuevas las iniciativas que generan salarios o beneficios para el emprendedor hace al menos tres meses, y se iniciaron hace tres años y medio o menos. Hay por tanto una desproporción entre el número de emprendimientos nacientes y el número de iniciativas que consiguen generar ingresos para los emprendedores. La Tasa de Actividad Emprendedora (TEA, por sus siglas en inglés) de Puerto Rico se sitúa en 10.3 por ciento, superior a la de años anteriores y a muchas economías basadas en innovación. Sin embargo, mientras uno de los componentes del TEA, el de la tasa de actividad emprendedora naciente, destaca entre los más altos a nivel internacional, el otro componente, el de tasa de actividad emprendedora nueva, se encuentra entre los más bajos. En ningún país participante se observa una diferencia tan marcada entre la proporción de población con iniciativas nacientes y los que gestionan  una empresa nueva. Además, en parte como resultado de la acumulación de años de bajas tasas de empresas nuevas, en Puerto Rico se obtiene la tasa más baja de empresas consolidadas: sólo el 1.6 por ciento de la población encuestada indica que tiene un negocio que opera y genera ingresos desde hace más de tres años y medio. Las economías basadas en innovación cuentan con un 6.7 por ciento de su población, en promedio, con empresas consolidadas.

Estas cifras reflejan problemas estructurales para la creación de empresas en Puerto Rico, aunque también es cierto que se dan en el marco de una coyuntura económica desfavorable. Continúa la larga recesión de la economía, agravada ahora por la crisis fiscal del gobierno de Puerto Rico. Al igual que en años anteriores, la proporción de encuestados que percibe que en los próximos meses habrá buenas oportunidades para iniciar un emprendimiento en el área donde viven apenas llega al 25 por ciento (en otras economías la cifra se suele situar entre el 40% y el 50%). Entre aquellos que inician un negocio, crece la proporción de los que indican que lo hacen por necesidad, es decir, porque carecen de opciones mejores para generar ingresos: en 2016 llega al 30.5 por ciento, cuando en 2013 y 2014 se situaba en torno al 21 por ciento.

En el análisis del contexto sociocultural y económico, destaca que en Puerto Rico sólo una de cada cinco personas encuestadas (21.5%) consideran que convertirse en empresario es una elección de carrera profesional deseable. Se observa un aumento respecto a las cifras obtenidas en años anteriores en este mismo indicador, pero esta proporción sigue siendo la más baja entre los 62 países que incluyen la pregunta en su cuestionario. El aumento podría ser resultado de la recesión económica que atraviesa el país. La evolución también puede estar asociada al incremento en las noticias sobre nuevos emprendedores que han tenido éxito, que según los encuestados se pueden ver cada vez más a menudo en los medios de comunicación públicos o en Internet. No obstante, los cambios en los valores sociales suelen darse de forma muy paulatina; a pesar de esta tendencia, la visión que la población tiene de la carrera de empresario sigue siendo un reto para la promoción de iniciativas empresariales. De hecho, no se observan cambios en la percepción de los encuestados sobre el status y respeto del que gozan en Puerto Rico las personas que tienen éxito como emprendedores: sólo el 50.5 por ciento consideran que la sociedad los ubica en un nivel alto, una de las proporciones más bajas de todos los países que realizan la encuesta

En contraste, la percepción de la población sobre sus atributos individuales para emprender representa una base favorable para el desarrollo de iniciativas empresariales. El 47.9 por ciento de los encuestados percibe que tiene los conocimientos y habilidades necesarios para iniciar un nuevo emprendimiento; aunque es una cifra menor a la observada en años anteriores, todavía supera a la registrada en otras economías basadas en innovación (43.8% en promedio).  Entre aquellos que perciben que habrá oportunidades de negocio en su entorno en los próximos meses, sólo el 20.1 por ciento considera que el miedo al fracaso pueda impedir que pongan en marcha un emprendimiento, una proporción muy baja en comparación con otros países.

El Global Entrepreneurship Monitor recoge también información sobre los factores condicionantes del entorno que inciden en la creación de emprendimientos. En este caso lo hace a través de encuestas a expertos en cada país, que valoran diferentes premisas sobre factores económicos, sociales, culturales y políticos que influyen sobre la creación de emprendimientos. En el caso de Puerto Rico, los expertos ofrecen una valoración negativa de la mayoría de los factores, es decir, consideran que obstaculizan, más que favorecer el desarrollo de emprendimientos. Las mayores diferencias con otras economías basadas en innovación se dan en la valoración de las premisas relacionadas a la burocracia, la reglamentación y los impuestos, los programas gubernamentales y la apertura del mercado interno. No se trata de una situación coyuntural, ya que los expertos consultados en años anteriores también enfatizaron en la debilidad de estos mismos factores. De hecho, las dificultades con la burocracia son también destacadas como motivo de cierre por la población encuestada que indicó que había tenido que descontinuar una actividad emprendedora en 2016.

En conclusión, los resultados del GEM en Puerto Rico en el año 2016 muestran un escenario en el que una proporción mayor de la población está iniciando emprendimientos o considerando hacerlo, en parte como resultado de la recesión económica. Los factores condicionantes del entorno y la prevalencia de algunos valores socioculturales dificultan sin embargo el desarrollo de iniciativas empresariales. De esta forma, a pesar del creciente interés de la gente en convertirse en emprendedores, la proporción de personas con empresas nuevas o consolidadas en Puerto Rico sigue situándose a un nivel muy bajo, comparado con otros países.

 

[1] En comparación, en 2015 el 11.1% manifestó su intención de iniciar un emprendimiento y el 6.6% tenía emprendimientos nacientes.

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Empresarismo Social en Puerto Rico

Descargue aquí el informe: Empresarismo Social en Puerto Rico – Global Entrepreneurship Monitor 2015

cover Social Entrepreneurship

Los emprendimientos sociales, como actividad económica enfocada en la consecución de objetivos sociales y ambientales, se han convertido en un componente fundamental de la sociedad moderna. En el contexto de países con crisis fiscales, como es el caso de Puerto Rico, este tipo de iniciativas adquiere una relevancia mayor, dadas las limitaciones que enfrentan los gobiernos para cumplir con estos objetivos.

Global Entrepreneurship Monitor (GEM) seleccionó en 2015 el estudio de los emprendimientos sociales como tema especial de ese año. GEM es un proyecto de investigación internacional que estudia la creación y desarrollo de emprendimientos en los países participantes, a través de encuestas a la población y a expertos. Se inició en 1999 y se lleva a cabo de forma simultánea en más de 60 países.

El estudio tomó como punto de partida una definición amplia de emprendimiento social: cualquier tipo de actividad, organización e iniciativa que tiene un objetivo social, ambiental o comunitario. Una vez los empresarios sociales fueron identificados de acuerdo a esta definición amplia, el estudio analizó de forma particular las organizaciones dirigidas a la creación de valor social que están basadas en el mercado.  Esto constituye una definición de emprendimiento social más específica y alineada con el enfoque de la literatura sobre este tema.

El 2.3 por ciento de la población encuestada en Puerto Rico ha llevado a cabo alguna gestión concreta para crear una actividad, organización o iniciativa con objetivos sociales, ambientales o comunitarios en los 12 meses previos a la encuesta, por lo que se consideran emprendedores sociales nacientes, de acuerdo a la definición amplia adoptada. Si esta actividad se consolida y empieza a operar, se considera un emprendimiento social en operaciones. En total, el 2.1 por ciento de las personas encuestadas en Puerto Rico indica que es dueña o gerente de un emprendimiento social en operaciones. En términos de la definición específica, el 0.8 por ciento de la población encuestada cuenta con una organización dirigida a la creación de valor social que está basada en el mercado.

Los resultados de Puerto Rico, tanto desde la definición amplia como desde la específica, están en línea con varios de los países latinoamericanos que realizaron esta encuesta, como Brasil o Ecuador, aunque por debajo del promedio de la región. Sin embargo, la diferencia en la actividad emprendedora social en operación (2.1% en Puerto Rico vs. 3.1% en promedio en América Latina y el Caribe, según la definición amplia) es mucho menor que la diferencia en la actividad emprendedora comercial en dicha fase (3.3% en Puerto Rico vs. 16% en promedio en América Latina y el Caribe). En Estados Unidos, la encuesta a la población adulta identifica personas con emprendimientos sociales con más frecuencia (8.4%).

En cuanto al perfil de los emprendedores sociales de Puerto Rico, son mayoritariamente hombres, de edad mediana, nivel educativo alto e ingresos elevados. Sólo el 34 por ciento de las personas con emprendimientos sociales en operaciones son mujeres, una proporción similar a la que se observa en los emprendimientos comerciales establecidos (32%). Por otro lado, el 37 por ciento tienen entre 18 y 34 años (42% en los emprendimientos comerciales) y el 41 por ciento han ido a la universidad o institución educativa postsecundaria (25% en los emprendimientos comerciales). El 49 por ciento de los emprendedores sociales se ubican en el tercio de la población con ingresos más elevados (37% en el caso de emprendedores comerciales).

Este perfil es parecido al observado en otros países de América Latina y el Caribe, aunque en la región hay más mujeres entre los emprendedores sociales (42% en promedio) y su nivel educativo no es tan alto (sólo 28% han ido a la universidad o entidad de educación postsecundaria). Por su parte, en Estados Unidos la proporción de mujeres es similar a la de hombres en los emprendimientos sociales (50%), la edad promedio es más avanzada (sólo el 30% tienen entre 18 y 34 años) y hay una elevada proporción de emprendedores sociales con nivel educativo alto (70% han ido a la universidad o entidad de educación postsecundaria). Al igual que en Puerto Rico, tanto en América Latina como en Estados Unidos los emprendedores sociales tienden a pertenecer al tercio de la población con ingresos más elevados.

Los emprendimientos sociales en Puerto Rico dependen, más que en otros países de la región, de la aportación que el emprendedor hace de su propio dinero para poder comenzar, aunque todos los emprendedores sociales encuestados (100%) indicaron que requieren financiación externa. El 41 por ciento de los casos han recibido fondos de programas gubernamentales, donaciones o subsidios. Otras fuentes de financiación que son frecuentes en la región tienen una presencia reducida en Puerto Rico, como la familia (46% en Estados Unidos, 36% en América Latina y el Caribe) o los inversionistas privados (42% en Estados Unidos). Cabe mencionar también que los emprendimientos sociales en Puerto Rico en general tienen un número reducido de empleados (sólo el 27 por ciento tienen más de 5 empleados).

Como parte del estudio se consultó a una muestra de expertos sobre los factores del entorno que favorecen u obstaculizan la creación y el desarrollo de los emprendimientos sociales. Estos perciben que las empresas sociales atienden los problemas sociales, medioambientales y comunitarios de manera más efectiva que el gobierno, y destacan que la financiación disponible para estas empresas es insuficiente.

El informe concluye destacando el nivel de la actividad emprendedora social en Puerto Rico y su potencial de desarrollo. La importancia de combinar la misión social con la viabilidad financiera de estos emprendimientos se acentúa ante las dificultades de acceder a fuentes externas de financiación. Por último, otra área a reforzar en el futuro es su visibilidad: sólo el 22 por ciento de la población encuestada opinó que en Puerto Rico se ven a menudo empresas que tienen como objetivo principal resolver problemas sociales, la tasa más baja en todos los países participantes de América Latina. Es importante que los emprendedores sociales continúen fortaleciendo la medición de su impacto social y los efectos en su comunidad, para recibir reconocimiento y ampliar su acceso a nuevas fuentes de fondos. Al igual que los medios de comunicación han prestado especial atención en los últimos años a casos de empresas comerciales exitosas, pueden contribuir de manera más efectiva a la difusión de la actividad emprendedora social.

Un proyecto de la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras

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